Si hay afasia motora o de Broca

Si el problema el paciente es una afasia motora, lo que ocurre en el cerebro de la persona es algo parecido a esto: la persona sabe qué concepto quiere decir, recupera su significado y su imagen, pero o no es capaz de recuperar la palabra concreta (es como si todas las que sabe se encontrasen mezcladas entre sí) o es capaz de recuperarla bien pero su boca, labios, lengua... no responden a los movimientos que la persona quiere ejecutar, y eso lleva a que pronuncie otros sonidos en vez de los sonidos que debería (por ejemplo, en vez de decir correctamente "pájaro", la persona dice "tátaro").

 

Esto hace que la persona hable con muchas pausas, porque cada palabra supone un esfuerzo gigante, es como si con cada paso estuviéramos teniendo que recordar cómo subir la pierna, doblar la rodilla, apoyar el pie... y hubiera momentos en que no pudiéramos seguir moviendo las piernas como queremos. La persona además suele padecer agramatismo, esto significa que hay reglas gramaticales que no recuerda o no entiende bien, como por ejemplo los tiempos verbales (hubiera estado) o las conjunciones (aunque, pero), y se sienten más cómodas usando infinitivos (estar) y frases cortas. Otro fallo muy habitual es confundir palabras opuestas o de cortesía, sobre todo "sí" y "no". Esto ocasiona graves problemas cuando se quiere clarificar una situación, y por eso es recomendable asegurarse de que la persona dice lo que quiere decir, por ejemplo, repitiendo la frase o usando complementos como tarjetas con color un tick (sí) y un aspa (no).

Esta persona es consciente de su problema y esto le lleva a sentir mucha frustración y rabia. Dependiendo de la personalidad y la actitud amable o no de su receptor, la persona buscará otras maneras de expresarse (por ejemplo, dibujar).

 

Los gestos y la mímica pueden usarse, pero también podrían estar alterados ya que al fin y al cabo consisten en recuperar un concepto y hacer movimientos para representarlo, solo que esta vez en vez de usar la boca se usan las extremidades superiores (ej. la persona quiere hacer un gesto con la mano para indicar el concepto "llave", por ejemplo girando la muñeca, pero en vez de eso mueve el puño de arriba abajo). Si la persona no logra encontrar una manera de comunicarse funcionalmente o quienes la escuchan no le prestan atención, puede terminar por hacer cada vez menos intentos de hablar, llevado por la rabia.